Volver a ser feliz

Quiero volver a ser feliz

Cuando niña, los ladrones tenían la apariencia de ladrones, y nuestra única preocupación en relación a la seguridad era que los acomodadores de los cines nos expulsaran debitristedo a los golpes que dábamos en el suelo con los pies cuando una ponían una determinada música al inicio de los filmes, en las matinés del domingo.