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Educación nocturna sin futuro

 

La educación nocturna es una modalidad que ayuda a la formación de personas que no pueden acceder a estudios regulares, entre los cuales están niños, adolescentes y adultos.

Este sistema educativo ha reducido sus participantes, pues ha disminuido la cantidad tanto en los alumnos como en los profesores. "Hay escuelas nocturnas que no tienen alumnos o instituciones cuyos profesores tienen dos o tres alumnos", dijo Víctor Hugo Vinueza, representante de la Subsecretaría de Educación.

La participación de estudiantes ha bajado por la aparición de escuelas populares (centros de alfabetización), en los cuales se entrega un certificado de terminación del estudio primario en un período más corto, comparado con los seis años que dura un estudio regular. "Pensamos unificar este servicio para eliminar la competencia, así como optimizar y racionalizar los recursos humanos", manifestó Vinueza.

El cansancio es otro de los factores que inciden para que las personas no opten por un estudio nocturno. "Las personas dedican la mayor parte o toda su energía a su trabajo o actividades del día, por lo que acuden agotados a tratar de aprender", expresó.

Deserción va en el 35%

En cuanto a la deserción que existe en la educación nocturna, Vinueza indicó que el 35 por ciento de los estudiantes no culminan sus objetivos de preparación.
En esta situación, el representante del Ministerio de Educación afirmó que desde hace un año y medio existe una ley para retirar a los maestros que no puedan cumplir con su labor.

Existen 800 profesores en esta modalidad y se necesitan entre 15 y 17 millones de dólares para realizar el trabajo establecido. "Este financiamiento está considerado dentro del presupuesto educativo del año 2005", señaló.

Principales obstáculos

La reducida existencia de establecimientos educativos nocturnos con locales propios, es uno de los problemas de la modalidad. "En el país hay dos o tres escuelas que tienen infraestructura propia. La gran mayoría de instituciones nocturnas funciona en locales de otras escuelas matutinas o vespertinas", aclaró Vinueza. La infraestructura educativa para la educación nocturna tienen también la carencia de espacio adecuado. "Esto afecta a la calidad del servicio", dijo. (JMP)

Más de 300 planteles

Según el Sistema Nacional de Estadísticas Educativas del Ecuador (SINEC) existen 302 planteles educativos.

Hay mil 313 profesores nocturnos.

Los alumnos llegan a 19 mil 435.

Son 93 personas de servicio.


Cifras descienden

En la actualidad existen 819 planteles nocturnos (entre fiscales, fiscomisionales, particulares y particulares, tanto del área urbana como rural).

Agrupan 108 mil 149 estudiantes y 11 mil 585 profesores, que paulatinamente disminuyen debido a la falta de ejecución de planes que resuelvan la etapa crítica que atraviesa este sector educativo.

Imbabura tiene más de 2 mil alumnos

Ibarra, LA HORA

La educación nocturna aún permanece en Imbabura y según docentes de la provincia es una opción para quienes trabajan en el día y para los menores que no tienen la posibilidad de acudir a una escuela en horario normal.

Los más beneficiados de este tipo de educación son los niños trabajadores y los adultos que no tuvieron la oportunidad de ingresar a un establecimiento educativo en su adolescencia.

Según datos del Departamento de Estadística de la Dirección Provincial de Educación de Imbabura, en la provincia existen tres escuelas nocturnas. La Rafael Troya en Ibara, con 62 estudiantes; Julio Miguel Aguinaga de Atuntaqui, con 60 alumnos y en Otavalo está la nocturna Manuel María Sánchez, en la que se educan 157 personas.

Es decir que en Imbabura se benefician de la educación nocturna a nivel primario 279 habitantes; en Cotacachi, Urcuquí y Pimampiro no existen centros educativos nocturnos.
Las tres instituciones no tienen local propio para sus actividades, las labores estudiantiles se desarrollan en instituciones arrendadas.

Educación secundaria

Wilson Montenegro, funcionario del Departamento de Estadística, dijo que hay 9 colegios nocturnos en Imbabura, 4 están en Ibarra, uno en Atuntaqui, 2 en Otavalo, uno en Pimampiro y uno en Cotacachi.

El mayor número de estudiantes de nivel medio, que optaron por la jornada nocturna están en el colegio Jacinto Collahuazo, con 593 estudiantes y en el Instituto Teodoro Gómez, que cuenta con 315 alumnos por la noche.

En Imbabura del régimen nocturno a nivel medio se benefician dos mil 110 personas, de ese porcentaje aún no se conoce cuántos estudiantes terminaron la educación nocturna en la provincia, porque los establecimientos no pasan su informe anual.
Los colegios nocturnos cuentan con su propia infraestructura, muchos de ellos con varios espacios para sus estudiantes. (CEC)

Tungurahua: una alternativa con poca demanda

Tungurahua, LA HORA
La educación nocturna en Tungurahua es una alternativa que la aprovechan a medias. Hay 15 establecimientos, entre escuelas y colegios que prestan este servicio, pero solo están registrados 2 mil 478 alumnos.

De las siete escuelas habilitadas, cuatro están en Ambato, y las tres restantes se distribuyen en los cantones Baños, Pelileo y Píllaro.
Mientras que de los colegios, al igual que en las escuelas, la mayoría, cinco, atienden en Ambato y los demás repartidos en Baños, Patate y Pelileo.
De esos 98 adultos y 2 mil 377 menores de 18 años asisten regularmente a clases. En el caso de los menores hay disposiciones claras del Ministerio de Educación y Culturas que no permiten que menores de 15 años acudan a los establecimientos educativos nocturnos.

En cuanto a la infraestructura educativa, solo la escuela Pelileo Inmortal tiene su propio plantel y el resto utilizan establecimientos educativos que laboran en la jornada matutina. Y en la secundaria solo el colegio UNE-Tungurahua no tiene su propia casa.
La mayoría de los menores matriculados son de escasos recursos económicos y durante el día deben trabajar en diferentes áreas para solventar sus ingresos y los de sus familia.

Loja: requiere una reingeniería

Loja, LA HORA

Las únicas cuatro escuelas nocturnas existentes en la ciudad de Loja, de las ocho que habían hace 10 años, afrontan escasez de alumnos. Los educadores nocturnos acusan de ello al Ministerio de Educación y Cultura (MEC).

El presidente de la Asociación de Educadores Nocturnos, que agrupa a 80 integrantes, Julio O. Toapanta L., dijo que, si bien los establecimientos no desaparecerán, se nota falta de voluntad política del MEC para ejecutar la reingeniería de la educación nocturna que se hizo a nivel nacional, que comprende no sólo la instrucción del alumno, sino la preparación para la vida futura, por medio de talleres, entre otros.

Toapanta culpó al MEC porque ha venido implementando una serie de programas paralelos: escuela de la calle, Cisol, conferir certificados primarios por sus propios derechos, centros de alfabetización que en uno o dos años les dan los certificados de instrucción, "dando al país elementos no bien preparados porque se han suplido los seis años por uno o por dos".

Sobre infraestructura física, material didáctico, entre otros, expresó que ello está desatendido por parte de las autoridades educativas.
Hay cuatro escuelas en la urbe; hace 10 años hubo ocho. Por ejemplo, la escuela Clodoveo Jaramillo Alvarado, en 1992, tenía cerca de 90 alumnos matriculados, mientras que en los últimos tres años oscilan entre 24 ó 25 registrados y concluyen el año de 12 a 13 estudiantes.

Manuel Abarca, ex rector del Colegio Bernardo Valdivieso, advierte que el cierre de escuelas nocturnas incrementará el nivel de analfabetismo y, ante ello, sugiere que autoridades, padres de familia y estudiantes exijan ante el MEC que se dote de lo necesario para que continúen funcionando los planteles.

Santo Domingo: la necesidad obliga

Santo Domingo, LA HORA

José Luis y Alberto Enríque forman parte de los dos mil estudiantes que aproximadamente asisten a las seis escuelas nocturnas existentes en la ciudad, las que se han creado con el propósito de ayudar a los jóvenes que trabajan durante el día.
La mayoría de los jóvenes trabajan, muchos prefieren estudiar en la noche, para descansar en el día, pero según una encuesta la mayoría lo hace por necesidad.
Aunque no todos son jóvenes en edades comprendidas entre 11 a 15 años, sino que también hay niños de 7 a 10 años.

Mientras que a los 11 colegios nocturnos (7 fiscales y 4 particulares) por lo general asisten las personas que no aprovecharon su juventud para educarse, o que ahora se han dado cuenta de lo necesario que es estudiar, por lo que se destaca la presencia de adultos entre 20 a 50 años. En este nivel, secundario, se educan unas tres mis personas.

Según los datos de la Dirección de Educación, los gastos que se invierten en los sueldos de los profesores es menor (no hay cifras oficiales) debido a que son pocas las escuelas y colegios nocturnas que aún existen. Aunque se destaca que los maestros ganan de acuerdo al escalafón. (IM)

Manabí se queda sin alumnos

Portoviejo, LA HORA

Los 96 planteles nocturnos de la provincia en los niveles primario y medio se quedan paulatinamente sin alumnos. En ellos se educan apenas 10 mil 178 estudiantes.
Según Monserrate Rivadeneira, jefa del Departamento de Estadística de la Dirección Provincial de Educación, a las instituciones educativas nocturnas se les debe otorgar más presupuesto. "Los niños que se educan en estos planteles necesitan que se les dé más prioridad, porque hacen grandes esfuerzos al trabajar durante el día y educarse en las noches", dijo. El Código de la Niñez y la Adolescencia, sin embargo, prohibe que los infantes laboren.

El Programa de Alimentación Escolar (PAE) no llega a las escuelas de horario nocturno, pese a que el nivel de desnutrición de muchos de sus educandos es bajo, según los estudios realizados por las autoridades educativas. En Jaramijó, Olmedo, Paján y Puerto López ya no existe ninguna escuela nocturna. La tendencia es que estos planteles ingresen a un proceso de eliminación, reconoció Rivadeneira.

El nivel académico también es bajo, muchos de los docentes no tienen un título profesional. Son mil 131 los profesores asignados a las escuelas y colegios nocturnos de la provincia.

Esmeraldas: una modalidad que toca fondo

Esmeraldas, LA HORA

Para Hugo Torres Rojas, presidente de la Unión Provincial de Educadores Nocturnos de Esmeraldas, la inversión en la educación nocturna de todo el país es innecesaria.
Agrega que los maestros nocturnos están conscientes del problema, de cuya crisis, en gran parte, es responsabilidad del Estado, a través del Ministerio de Educación.
Considera que con la creación de programas de estudios libres, educación a distancia, etc., se ha acabado con la educación nocturna, sobre todo en las escuelas, porque un estudiante que asiste a estos programas termina la primaria en 6 meses o un año, y se entregan títulos de bachiller en uno y dos años.

En la ciudad de Esmeraldas existen 12 escuelas y 13 colegios nocturnos, pero el número total en la Provincia entre ambas no es superior a 20, porque solo existen en los cantones Eloy Alfaro, Quinindé y Muisne.

Para el educador Ramón Cedeño, el problema de la educación nocturna en la ciudad de Esmeraldas ya ha tocado fondo, por una diversidad de problemas, como la creación de programas especiales.

Quevedo muestra deserción escolar

Los Ríos, LA HORA

En la zona de Quevedo hay cinco colegios, cuatro fiscales y uno particular que funcionan en horario nocturno. Cada año lectivo se matriculan alrededor de mil estudiantes en el tercer curso y terminan cerca de 700, aseguró Nelly Velásquez, funcionaria de la Supervisión de Los Ríos.

El resto de estudiantes se retiran por diferentes razones, entre las principales causas por problemas laborales o pobreza, señaló la funcionaria.

De un promedio de 20 alumnos, entre 12 a 18 alumnos terminan la primaria en las escuelas nocturnas de Quevedo. Los establecimientos primarios son: José Balvino Vega, Ángela de Carrión, Alfredo Vera Vera, Gilberto Montes Véliz, Oswaldo Guayasamín, Camilo Gallegos Domínguez, Ejército Ecuatoriano y Alonso Navarro Lara.
De todas ellas, tres escuelas funcionan en local propio (Ejército Ecuatoriano, Alonso Navarro Lara y Camilo Gallegos Domínguez); tres arriendan ( Gilberto Montes Véliz, Oswaldo Guayasamín y Alfredo Vera Vera) y la Ángela de Carrión y José Balvino Vega funcionan en locales prestados.

Los funcionarios de la Supervisión de Educación de Los Ríos, indicaron que las personas que llegan a educarse son de bajos recursos económicos, sean estos padres, jóvenes o niños trabajadores. (GFR)

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